Antes de proponer cualquier programa, hacemos siempre las mismas preguntas: ¿qué necesita realmente esta comunidad? ¿qué quiere resolver esta empresa más allá del evento? ¿quién tiene que estar en la conversación que todavía no está?
«Si tu programa de voluntariado es lo primero que recortas cuando baja el presupuesto, entonces no era estratégico. Era decorativo.»
La diferencia está en las conversaciones: con las comunidades, con Sustentabilidad, con Recursos Humanos, con Comunicación y con los líderes de negocio. Cuando todas se integran, el voluntariado deja de ser una actividad periférica y se convierte en una palanca.